JUDÍOS CONTRA JUDÍOS: ESTALLAN LOS ENFRENTAMIENTOS EN ISRAEL
Jerusalén fue escenario de violentos enfrentamientos entre la policía israelí y miembros de la comunidad judía ultraortodoxa, que rechazan el reclutamiento militar obligatorio. La disputa expone una profunda fractura dentro de la sociedad israelí, en medio de la guerra en Gaza y de las tensiones políticas del gobierno de Benjamin Netanyahu.
Una nueva ola de protestas sacudió Jerusalén, Israel, donde miembros de la comunidad judía ultraortodoxa, conocida como Haredim, se enfrentaron con la policía israelí durante manifestaciones contra el servicio militar obligatorio.
El conflicto se intensificó tras las detenciones de hombres ultraortodoxos que no se habían presentado al reclutamiento militar. Los manifestantes rechazan que los estudiantes de instituciones religiosas sean obligados a incorporarse al Ejército y reclaman que se mantengan las exenciones que históricamente beneficiaron a quienes se dedican al estudio de la Torá.
Los enfrentamientos reflejan una profunda división dentro de Israel: por un lado, las autoridades que aplican las normas de reclutamiento y, por otro, sectores religiosos que se oponen a ellas por motivos religiosos y políticos. La policía israelí intervino para dispersar las protestas, en las que se registraron choques, detenciones y cortes de calles.
El conflicto también se desarrolla en un contexto de guerra en Gaza, que ha generado fuertes cuestionamientos internacionales contra el accionar del Estado israelí. Sin embargo, no hay que confundir ambos asuntos: las protestas de los Haredim documentadas en Jerusalén tienen como eje inmediato el reclutamiento militar y las detenciones, y no se puede afirmar que todos los manifestantes se movilizaran específicamente contra la guerra.
La crisis deja al descubierto las tensiones internas de un país en el que distintas comunidades judías mantienen posiciones enfrentadas sobre el Ejército, la religión y las obligaciones del Estado.
