El líder de Hong Kong pidió disculpas por un incendio que dejó 168 muertos: casi un año después, ¿alcanza con pedir perdón?
Casi un año después de la tragedia, John Lee reconoció públicamente las fallas del Gobierno señaladas en una investigación independiente. La secretaria de Vivienda renunció y otros altos funcionarios también ofrecieron disculpas. Sin embargo, el caso vuelve a poner en discusión la responsabilidad de quienes tienen a su cargo proteger a la población.
El incendio ocurrido el 26 de noviembre de 2025 en el complejo residencial Wang Fuk Court, en Hong Kong, dejó 168 personas fallecidas y miles de residentes afectados. La investigación posterior identificó graves deficiencias en los controles y la supervisión de las obras de renovación del edificio, con responsabilidades que alcanzaron a distintos organismos gubernamentales.
Tras conocerse las conclusiones, el jefe ejecutivo de Hong Kong, John Lee, ofreció disculpas públicas junto a otros siete altos funcionarios. Además, la secretaria de Vivienda, Winnie Ho, presentó su renuncia y asumió la responsabilidad política por lo sucedido.
El reconocimiento público de las fallas y la asunción de responsabilidades institucionales son hechos relevantes, pero no deberían confundirse con un motivo de celebración. Pedir disculpas es lo mínimo que corresponde cuando los errores y las omisiones de quienes deben velar por la seguridad de la población quedan bajo cuestionamiento tras una tragedia de semejante magnitud.
Para las familias de las 168 víctimas, ninguna disculpa podrá devolverles a sus seres queridos. La verdadera responsabilidad también deberá reflejarse en las medidas que se adopten para evitar que algo así vuelva a suceder.
