EL POZO PETROLERO ABANDONADO DE SALTA, ARGENTINA, QUE SIGUE FUERA DE CONTROL Y CONTAMINANDO TODO A SU PASO
Desde hace más de 40 años, un pozo petrolero abandonado en Lomas de Olmedo, Salta, continúa expulsando petróleo, gases y líquidos contaminantes sin control. La contaminación está destruyendo la vegetación, afectando el suelo y provocando la muerte de animales que quedan expuestos al derrame. Un año después de que se denunciara públicamente la situación, el desastre ambiental continúa y el pozo sigue sin una solución definitiva.
En Lomas de Olmedo, Salta, Argentina, un pozo petrolero abandonado continúa provocando un grave desastre ambiental después de más de 40 años. Se trata del pozo L.O. X-10, perforado en 1983, que nunca fue correctamente cerrado y que todavía expulsa petróleo, gases y líquidos contaminantes sobre el terreno.
La situación afecta directamente al ecosistema de la zona. La contaminación ha destruido grandes sectores de vegetación, deteriorado el suelo y provocado la muerte de numerosos animales que entran en contacto con los hidrocarburos. En la zona también se han formado lagunas y acumulaciones de líquidos contaminantes, mientras los gases y emanaciones provenientes del pozo continúan generando un ambiente peligroso.
El caso ya había sido denunciado públicamente y, un año después de aquella primera denuncia, un nuevo equipo regresó al lugar para comprobar qué había cambiado. El resultado fue preocupante: el pozo continúa fuera de control y aparecieron nuevas zonas afectadas por hidrocarburos, incluso a unos 500 metros del pozo principal, demostrando que el problema no quedó limitado al punto original de contaminación.
La situación también derivó en actuaciones judiciales y administrativas. La concesión de la empresa que operaba el área fue declarada caduca y las instalaciones quedaron bajo responsabilidad del Estado provincial, pero estas medidas todavía no lograron detener la contaminación que continúa emanando del pozo.
Mientras tanto, la vegetación sigue muriendo, los animales continúan expuestos y el territorio permanece contaminado. Más de cuatro décadas después de la perforación, el L.O. X-10 sigue siendo una fuente activa de contaminación en Salta, y la ausencia de una solución definitiva mantiene abierto uno de los casos ambientales más graves vinculados a la actividad petrolera en la región.
