¿GAJES DEL OFICIO? ROBABA UN KIOSCO Y TUVO QUE ATENDER A UNA CLIENTA Y COBRARLE CON QR
El insólito hecho ocurrió el viernes 4 de septiembre en un kiosco de Cipolletti, Río Negro, Argentina. Uno de los delincuentes encerró a la empleada en el baño y, mientras saqueaba el local, una clienta ingresó sin saber que se estaba produciendo un robo. Para no levantar sospechas, el ladrón se hizo pasar por empleado, le vendió una bebida y hasta le cobró mediante QR antes de continuar con el asalto. Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad.
l insólito robo ocurrió el viernes 4 de septiembre, alrededor de las 15:30, en un kiosco ubicado en Cipolletti, Río Negro, Argentina. Dos delincuentes ingresaron al comercio simulando ser clientes. Uno permaneció cerca de la entrada haciendo de campana, mientras el otro redujo a la empleada y la encerró en el baño.
Mientras los delincuentes revisaban el local y buscaban dinero, ocurrió algo completamente inesperado: una clienta entró al kiosco sin saber que estaba en medio de un asalto.
Para evitar levantar sospechas, uno de los ladrones se colocó detrás del mostrador y comenzó a atenderla como si fuera un empleado. La mujer eligió sus productos y el delincuente los pasó por la caja, cobró mediante QR y hasta le entregó el ticket antes de que se retirara. La clienta aparentemente no advirtió que acababa de ser atendida por un delincuente.
Una vez que la mujer abandonó el comercio, los ladrones continuaron con el asalto. Se llevaron dinero en efectivo, la caja registradora, la caja correspondiente a la quiniela, mercadería y el teléfono celular de la empleada, cuyo valor fue estimado en unos $500.000. El efectivo sustraído también rondaría los $500.000.
El episodio quedó registrado por las cámaras de seguridad del comercio, que permitieron reconstruir toda la secuencia, incluida la insólita escena en la que el delincuente atiende a la clienta y cobra la compra con QR.
Por el momento, no hay información confirmada sobre detenidos. Los autores no habían sido identificados públicamente al momento de las últimas publicaciones consultadas, y las imágenes de las cámaras podrían ser claves para avanzar en su identificación.
Además, el comercio ya había sufrido otro robo semanas antes, el 2 de agosto, por lo que este nuevo asalto generó preocupación entre los propietarios.
Lo más insólito del caso quedó resumido por la propia dueña del kiosco, quien, entre la indignación y la ironía, señaló que al menos durante este robo el delincuente “se puso a atender” y devolvió algunos pesos mediante el pago con QR.
