Un reportero dejó su cobertura y se arrojó a la corriente para rescatar a un hombre que se ahogaba dentro de su camioneta
El dramático rescate ocurrió el 22 de octubre en Morayfield, Queensland, Australia, durante una jornada de intensas tormentas e inundaciones repentinas. Mientras cubría la emergencia para la cadena ABC, el periodista Will Murray dejó su trabajo y, junto a otro hombre que se encontraba en el lugar, se arrojó al agua para auxiliar a un conductor cuya camioneta se hundía rápidamente. El gesto de ambos permitió poner a salvo al hombre y dejó una conmovedora imagen de solidaridad y humanidad en medio de la tragedia.
Una escena de enorme valentía y solidaridad se vivió en medio de las graves inundaciones que afectaron al sureste de Queensland, Australia. El jueves 22 de octubre, mientras realizaba una cobertura periodística sobre las consecuencias de las intensas lluvias en Morayfield, el reportero de la cadena ABC, Will Murray, terminó convirtiéndose en protagonista de una historia que trascendió su trabajo. Todo ocurrió sobre Buchanan Road, cuando un conductor intentó atravesar a gran velocidad un tramo cubierto por el agua. Sin embargo, su camioneta todoterreno quedó atascada, comenzó a flotar y fue arrastrada por la corriente mientras el nivel del agua subía rápidamente. En cuestión de segundos, el vehículo empezó a hundirse y el hombre quedó atrapado en su interior. Murray, que estaba trabajando en el lugar junto a su camarógrafa Liz Pickering, llamó inmediatamente a los servicios de emergencia. Pero al advertir que el conductor desaparecía de su campo de visión y que el vehículo se hundía cada vez más, decidió actuar sin esperar a que llegara la ayuda. Le entregó el teléfono a su compañera, se quitó los zapatos, dejó sus anteojos y se lanzó al agua. Junto a Daniel Hainey, un hombre que se encontraba cerca con su familia y que también acudió al rescate, nadó hasta la camioneta e intentó abrir sus puertas. Finalmente, lograron abrir una de las puertas traseras y sacar al conductor justo antes de que el vehículo quedara completamente sumergido. Los tres consiguieron llegar a una zona menos profunda y se abrazaron, aliviados de haber salido con vida. Los equipos de emergencia llegaron aproximadamente diez minutos después. El episodio tuvo lugar durante una jornada de lluvias extraordinarias que provocaron inundaciones repentinas en distintas localidades del sureste de Queensland. En Caboolture se registraron 203 milímetros de precipitaciones en apenas seis horas, mientras que en la región se multiplicaron los llamados de emergencia, los cortes de rutas y los cierres de escuelas. La historia deja una imagen que merece ser contada. En medio de tantas noticias atravesadas por la tragedia, la violencia y el sufrimiento, también existen personas que, ante una vida en peligro, no dudan en dejar todo de lado para ayudar a alguien que lo necesita.
