Irán asegura que sus misiles impactaron el portaaviones y el destructor de Estados Unidos, mientras advierte con una respuesta aún más fuerte
La Guardia Revolucionaria iraní asegura que varios misiles balísticos alcanzaron a ambos buques y que estos debieron retirarse de la zona tras sufrir daños. Estados Unidos, en cambio, afirma que el portaaviones y el destructor lograron evadir los ataques y que no hubo militares heridos. Mientras crece la tensión en el estrecho de Ormuz, Teherán advierte que cualquier nuevo ataque estadounidense recibirá una respuesta “más rápida, intensa y dolorosa”.
La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar en las últimas horas, después de que la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) lanzara varios misiles balísticos contra un portaaviones y un destructor de la Armada estadounidense que operaban en la región del estrecho de Ormuz. El ataque se produjo luego de que fuerzas estadounidenses bombardearan tres petroleros iraníes el 5 de septiembre.
Ahora, la Guardia Revolucionaria asegura que los misiles sí alcanzaron a los dos buques estadounidenses, provocándoles daños y obligándolos a abandonar la zona de conflicto ante el temor de nuevos ataques. Teherán sostiene que la operación demuestra la capacidad ofensiva de sus fuerzas y que los ataques fueron una respuesta a lo que considera una agresión y un bloqueo estadounidense contra sus embarcaciones.
El video difundido por medios iraníes muestra imágenes que son presentadas como parte de la ofensiva contra los buques estadounidenses, mientras la narración advierte que Irán continuará respondiendo si Washington mantiene sus acciones militares. El mensaje busca mostrar el ataque como una demostración de fuerza y como una advertencia directa a Estados Unidos.
Sin embargo, la versión iraní sobre los impactos no está confirmada de manera independiente. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) reconoció que Irán lanzó misiles contra un portaaviones y un destructor, pero aseguró que ambos buques lograron evadir los ataques y que ningún militar estadounidense resultó herido.
La respuesta de Teherán no terminó allí. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que la época de las respuestas proporcionales había terminado y aseguró que cualquier nuevo ataque estadounidense contra los intereses iraníes recibirá una respuesta “más rápida, intensa y dolorosa”.
Además, autoridades iraníes anunciaron que estudian establecer una nueva zona restringida frente al estrecho de Ormuz, desde la línea del bloqueo naval estadounidense hacia sectores del golfo Pérsico, lo que podría aumentar todavía más la tensión en una de las principales rutas marítimas y energéticas del mundo.
Así, mientras Irán afirma haber golpeado dos importantes buques de guerra estadounidenses, Washington sostiene que los ataques fueron evitados. La falta de una confirmación independiente sobre los supuestos impactos deja, por ahora, dos versiones enfrentadas sobre el resultado real de la ofensiva, en medio de una escalada que amenaza con extender todavía más el conflicto en torno al estrecho de Ormuz.
