Excavadoras israelíes destruyen extensas áreas de cultivo mientras los palestinos observan con dolor e impotencia cómo sus propios olivares son arrasados frente a sus ojos.
La maquinaria israelí avanza sobre los olivares de Arraba, al sur de Jenin, en Cisjordania, arrancando árboles y removiendo tierras agrícolas. Mientras los palestinos observan con dolor e impotencia, la destrucción de sus cultivos vuelve a generar indignación por el impacto sobre sus tierras, su sustento y un patrimonio agrícola construido durante décadas.
La situación se registró en Arraba, al sur de Jenin, en Cisjordania, donde maquinaria israelí avanzó sobre zonas agrícolas y comenzó a arrancar olivos y remover terrenos cultivados. Las imágenes muestran excavadoras trabajando sobre los olivares mientras agricultores y residentes palestinos observan con dolor e impotencia cómo sus propios cultivos son destruidos frente a sus ojos.
La operación comenzó el 1 de septiembre y continuó durante los días siguientes. Según reportes de medios palestinos y fotografías difundidas por Reuters, la maquinaria ingresó a terrenos ubicados a ambos lados de una carretera que conecta Arraba con Ya’bad, afectando una extensa superficie de tierras agrícolas.
Propietarios de los terrenos denunciaron la pérdida de árboles que habían sido cuidados durante décadas. Algunos de los olivos afectados tendrían entre 50 y 70 años, lo que representa no solamente una pérdida económica para las familias, sino también la destrucción de un patrimonio agrícola transmitido durante generaciones.
Las autoridades israelíes han señalado motivos de seguridad para las obras y el despeje de los terrenos próximos a la carretera. Sin embargo, para los propietarios palestinos afectados, la intervención significa la pérdida de sus cultivos y de una fuente tradicional de sustento.
La escena generó dolor e indignación, especialmente por la manera en que los árboles son arrancados mediante maquinaria pesada mientras quienes viven y trabajan en esas tierras contemplan la destrucción. Los olivares tienen además un profundo significado económico, cultural y simbólico para las comunidades palestinas.
Las imágenes del lugar fueron difundidas por distintos medios internacionales y permiten observar directamente el avance de las excavadoras sobre los terrenos agrícolas. La información disponible confirma la destrucción de olivares en la zona de Arraba, aunque no respalda la cifra de “miles de hectáreas” que circuló originalmente en redes sociales, por lo que para nuestra publicación es más prudente hablar de extensas áreas de cultivo.
