Polémica mundial por el estado del portaaviones de Estados Unidos: el gran aspecto deteriorado y la enorme cantidad de óxido sorprendieron a todos.
Las imágenes del USS Abraham Lincoln cubierto de grandes manchas de óxido y con la pintura visiblemente deteriorada generaron sorpresa en redes sociales. El gigantesco buque de guerra llegó a Tailandia después de permanecer 286 días desplegado, en una de las misiones más extensas de su historia, y las fotografías rápidamente recorrieron el mundo.
El USS Abraham Lincoln, uno de los portaaviones nucleares más importantes de la Armada de Estados Unidos, llegó el miércoles 2 de septiembre al puerto de Laem Chabang, en la provincia de Chonburi, Tailandia, después de un prolongado despliegue que duró 286 días.
Las imágenes de su llegada llamaron inmediatamente la atención. El enorme casco del buque aparece cubierto de grandes manchas de óxido, pintura deteriorada y marcas visibles de desgaste, especialmente por encima de la línea de flotación y en los bordes de la cubierta de vuelo. Las fotografías y videos comenzaron a circular rápidamente en redes sociales, donde numerosos usuarios se mostraron sorprendidos por el aspecto del portaaviones.
El Lincoln había partido de San Diego en noviembre de 2025 y pasó buena parte de su despliegue realizando operaciones en Medio Oriente. Durante ese período permaneció 286 días sin realizar una escala portuaria completa, una extensión extraordinaria para un portaaviones de este tipo. A bordo viajaban aproximadamente 5.000 marineros y Marines.
El desgaste exterior generó todavía más comentarios porque se trata de un buque de aproximadamente 333 metros de largo, perteneciente a la clase Nimitz y propulsado por energía nuclear. Su llegada a Tailandia representó la primera escala portuaria completa del despliegue y estaba prevista como un período de descanso y recuperación para la tripulación, con una estadía de alrededor de cinco días.
Sin embargo, el aspecto oxidado no significa necesariamente que el portaaviones tenga un problema estructural o que esté fuera de condiciones para operar. El propio comandante del Lincoln, el capitán Dan Keeler, aseguró que ese aspecto es normal después de un despliegue tan prolongado. Especialistas también explicaron que el agua salada, la humedad y la exposición constante al ambiente marítimo pueden provocar corrosión superficial, mientras que trabajos más importantes de mantenimiento y pintura requieren que el barco permanezca detenido en puerto.
El caso igualmente abrió un debate sobre el desgaste provocado por los despliegues militares extremadamente prolongados. El portaaviones llegó después de meses de operaciones de alta intensidad y en medio de reportes sobre problemas de salud mental y dificultades dentro de la tripulación, lo que hizo que las imágenes del exterior del buque adquirieran todavía mayor repercusión.
Mientras tanto, unos 5.000 integrantes de la tripulación comenzaron a desembarcar para descansar en la zona de Pattaya. La llegada del portaaviones y de otros buques estadounidenses también generó expectativas económicas en la región, debido al movimiento de miles de militares durante la estadía.
