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Últimas noticias· Noti Viral· 1 de noviembre de 2026 a las 2:31 p. m.·1 visita

PALESTINOS E ISRAELÍES MARCHARON JUNTOS EN TEL AVIV PARA IMPULSAR UNA ALIANZA QUE SAQUE A NETANYAHU DEL PODER

Las movilizaciones comenzaron el 28 de octubre de 2026 y tuvieron una nueva convocatoria masiva el sábado 31 en Tel Aviv, Israel. Palestinos y judíos israelíes marcharon juntos para exigir una alianza entre los partidos árabes y la oposición israelí que permita desplazar a Benjamin Netanyahu del poder. La protesta reunió a dos comunidades históricamente enfrentadas por el conflicto territorial y político, pero que en esta ocasión coincidieron en un mismo reclamo: construir una alternativa de gobierno basada en la igualdad y la convivencia.

Una imagen poco habitual y cargada de significado político recorrió las redes sociales: palestinos y judíos israelíes marchando juntos por las calles de Tel Aviv para exigir un cambio de gobierno y una alianza política que permita desplazar a Benjamin Netanyahu del poder.

Las movilizaciones comenzaron el 28 de octubre de 2026, después de las elecciones legislativas celebradas en Israel, y tuvieron una de sus principales convocatorias el sábado 31 de octubre, cuando alrededor de 2.000 personas participaron de una marcha que comenzó en la plaza Habima y terminó en la plaza Rabin, en Tel Aviv.

La convocatoria fue impulsada por el movimiento Standing Together, una organización que promueve la cooperación entre ciudadanos árabes y judíos israelíes. Los manifestantes reclamaron que los partidos opositores de mayoría judía dejen de lado sus diferencias y formen una alianza con las agrupaciones políticas árabes para construir una mayoría parlamentaria capaz de poner fin al gobierno de Netanyahu.

El resultado electoral abrió una oportunidad para ese objetivo. El bloque opositor a Netanyahu consiguió reunir 67 de los 120 escaños del Parlamento israelí: 48 corresponden a partidos opositores de mayoría judía y otros 19 a dos agrupaciones árabes. Esa cantidad supera los 61 escaños necesarios para alcanzar una mayoría. Sin embargo, el acuerdo todavía enfrenta importantes resistencias, ya que varios dirigentes opositores se niegan a formar un gobierno con el respaldo de los partidos árabes.

La participación de estos últimos resulta especialmente significativa porque los ciudadanos árabes representan aproximadamente una quinta parte de la población de Israel y durante años sus representantes políticos tuvieron dificultades para ser incorporados a las coaliciones de gobierno.

Durante la movilización se escucharon consignas como «Judíos y árabes se niegan a ser enemigos» y «No al racismo, sí a la asociación». También hubo carteles que reclamaban igualdad para todos y expresiones en árabe que pedían paz, libertad y justicia social.

La jornada tuvo además una contramarcha de sectores de derecha favorables a Netanyahu, cuyos participantes rechazaron la posibilidad de que los partidos árabes formen parte de un eventual gobierno. Se produjeron cruces verbales y se escucharon consignas racistas contra la comunidad árabe.

La imagen de ambas comunidades marchando juntas adquiere una dimensión especial en un país atravesado por décadas de enfrentamientos, discriminación, disputas territoriales y profundas divisiones políticas, agravadas por la guerra en Gaza y las consecuencias de los ataques del 7 de octubre de 2023.

Aunque la movilización no significa que hayan desaparecido las diferencias históricas entre palestinos e israelíes, sí representa una expresión de cooperación política y social entre sectores que reclaman una alternativa al actual gobierno y mayores condiciones de igualdad y convivencia.