Tras dos años de protestas y después de derrotar al poder, estudiantes serbios salieron a limpiar las calles y recuperar los espacios públicos
Tras conseguir una victoria electoral histórica que puso fin a 14 años de dominio del oficialismo, estudiantes y voluntarios de Serbia comenzaron jornadas de limpieza en Belgrado y otras ciudades. Retiraron pintadas, limpiaron pasos subterráneos y recuperaron espacios públicos que habían quedado marcados por años de enfrentamientos y tensión política.
Lo que comenzó como un movimiento estudiantil para exigir justicia y combatir la corrupción terminó convirtiéndose en uno de los mayores cambios políticos de la historia reciente de Serbia. Las movilizaciones comenzaron en noviembre de 2024, después del derrumbe de una cubierta en la estación ferroviaria de Novi Sad, una tragedia que dejó 16 muertos. Los estudiantes responsabilizaron a la corrupción y a las irregularidades en las obras de renovación, y durante dos años encabezaron protestas multitudinarias para exigir transparencia, rendición de cuentas y cambios políticos. El pasado 25 de octubre de 2026, el movimiento respaldado por los estudiantes consiguió una victoria histórica en las elecciones parlamentarias y derrotó al bloque del entonces presidente Aleksandar Vučić, que llevaba 14 años dominando el poder. Pero después de la victoria, las imágenes que comenzaron a circular mostraron otra faceta de la movilización: estudiantes y ciudadanos organizándose para limpiar los espacios públicos. Retiraron residuos, borraron pintadas políticas, limpiaron paredes y pasos subterráneos y participaron en la recuperación de parques que habían quedado deteriorados durante los años de conflicto. Las jornadas se extendieron por Belgrado, Novi Sad y otras ciudades, con la participación de cientos de voluntarios. La iniciativa busca devolverle a la comunidad espacios que pertenecen a todos, en una señal de que el cambio que reclaman no se limita a la política, sino también a la convivencia y al cuidado de lo público.
