SE CASARON CON LA IGLESIA BAJO EL AGUA: DIJERON “SÍ” EN MEDIO DE LAS INUNDACIONES
La ceremonia ocurrió el 1 de septiembre en Hagonoy, Bulacán, una de las zonas afectadas por las fuertes inundaciones que golpean Filipinas. La iglesia estaba cubierta de agua hasta la cintura y la parroquia les había recomendado postergar la boda, pero Leian Lieza Galang y Gilbert Chico decidieron seguir adelante con la ceremonia, que finalmente se realizó con menos de 15 personas y sin electricidad.
Una pareja se volvió viral después de casarse en una iglesia completamente inundada en Hagonoy, provincia de Bulacán, Filipinas. Leian Lieza Galang y Gilbert Chico dieron el “sí” el martes 1 de septiembre en la parroquia de San Juan Bautista, mientras el agua cubría gran parte del templo y llegaba aproximadamente hasta la cintura.
La boda ocurrió en medio de una grave situación climática que afecta a distintas zonas de Filipinas. Las intensas lluvias del monzón del suroeste, conocidas como Habagat, provocaron inundaciones, deslizamientos y otros daños durante agosto. En la región de Bulacán, Hagonoy se encuentra entre las localidades más afectadas y el templo llevaba casi un mes parcialmente inundado.
Según el fotógrafo de la boda, Mikko Rey Alfonso, la parroquia había recomendado a la pareja postergar la ceremonia debido al aumento del nivel del agua, pero ellos decidieron continuar. El sacerdote realizó una ceremonia más breve de lo habitual durante la mañana, con menos de 15 personas presentes.
Las condiciones obligaron a modificar varios detalles de la boda. La novia tuvo que acortar la cola de su vestido para poder caminar por el agua y, debido a un corte de electricidad, la iglesia utilizó un parlante portátil para continuar con la ceremonia. En las imágenes también se observa a un niño llevando los anillos mientras avanza por el agua.
Los novios llegaron juntos en un triciclo con el chasis elevado, lo que permitió que sus prendas se mantuvieran secas hasta que llegaron al patio de la iglesia. Después tuvieron que atravesar el agua para ingresar al templo.
La boda originalmente estaba prevista para diciembre, pero Gilbert, que trabaja como rigger en Medio Oriente, regresó antes de lo planeado a Filipinas luego de sufrir una lesión en el tobillo mientras jugaba al básquet. Al tener que volver posteriormente a trabajar, la pareja decidió aprovechar ese período para adelantar el matrimonio.
Las imágenes fueron publicadas por la propia parroquia y rápidamente comenzaron a circular en redes sociales, convirtiéndose en una de las escenas más llamativas de las inundaciones que afectan a la región.
La historia llamó la atención por la decisión de la pareja de mantener la ceremonia pese a las condiciones extremas, pero las imágenes también dejaron expuesta la magnitud de las inundaciones que atraviesan actualmente a Hagonoy y otras localidades de Bulacán.
